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Cuidado personal del cuidador: La guía definitiva para mantener la salud y el bienestar

 

Mi padre llevaba dos años recuperándose de las complicaciones de una cirugía de baipás cuando mi madre me sorprendió con una semana de vacaciones en París. No conocía ese lugar y siempre había soñado con ir. Sin embargo, no podía dejar de sentirme culpable por abandonar a mi padre enfermo. Pero mi madre sabía que yo necesitaba un descanso. 

 

Durante la mayor parte de la enfermedad de mi padre, si él no estaba internado en una habitación de hospital, estaba viviendo conmigo. Además de ser una empleada de tiempo completo, organizaba las visitas al médico, llevaba las listas de medicamentos, manejaba sus finanzas, le cocinaba y me preocupaba constantemente por su bienestar físico y mental, a veces, en detrimento del mío.

 

Es común que los cuidadores, que representan más del 16 % de los estadounidenses, presten más atención a la salud de un ser querido que a la propia*.

 

Desde el punto de vista logístico, tiene sentido: los cuidadores dedican una media de más de 24 horas a la semana* al cuidado de sus seres queridos.

A continuación, encontrará algunos consejos que puede seguir para mantener su bienestar y estar presente para quienes más necesitan de su ayuda.

 

Planifique con antelación y organice sus tareas como cuidador

 

Antes de comenzar con sus tareas como cuidador, es útil organizarse. Decida qué tareas puede realizar usted mismo o divídalas entre los miembros de la familia que deseen ayudarlo. Además, identifique qué recursos adicionales necesitará, especialmente si solo usted se está encargando de todo. Tener un plan concreto puede brindarle tranquilidad, sobre todo cuando surgen nuevos problemas.

 

Averigüe en su comunidad y en las agencias de cuidado domiciliario para saber qué recursos están disponibles. Los miembros de Aetna Medicare Advantage y sus cuidadores pueden aprovechar el programa Resources For Living<sup>®</sup>. Este brinda acceso a consultores que ayudan a encontrar servicios y recursos en la comunidad para ayudar a satisfacer las necesidades diarias. La llamada es gratuita, pero los miembros son responsables de pagar los gastos relacionados con los servicios que usan.

Pedir ayuda

Ser un cuidador puede ser agotador, tanto física como emocionalmente, y es posible que desee encargarse de todo usted mismo. Tratar de ser un superhéroe podría provocar agotamiento, y eso no es bueno para nadie. Es muy importante que pida ayuda si su ser querido tiene una enfermedad crónica, como cáncer.

 

Los expertos recomiendan aceptar ofrecimientos de ayuda y darles algunas ideas sobre cómo colaborar a aquellos que deseen hacerlo. Quizás note que eliminar tan solo una tarea de su lista puede marcar una gran diferencia cuando sienta el agobio. “Resulta práctico distribuir los recursos”, explica Shara S., terapeuta oncológica y sobreviviente al cáncer que vive en Virginia. “Recuerde que cuidar a un ser querido es un maratón, no una carrera de velocidad”.  

Establezca su propio sistema de apoyo emocional

 

Es normal que el cuidador experimente distintas emociones, incluida la tristeza, la culpa, la frustración y la ira. Asista a un grupo de apoyo o busque una persona de confianza que pueda entenderlo. Además de poner en común consejos y recursos, podrá contar con alguien si necesita apoyo emocional. Si no desea compartir sus pensamientos, recurra a otras formas de expresarse, como escribir un diario o pintar.

 

Sin embargo, puede haber momentos en los que necesite buscar ayuda profesional. El estrés, la ansiedad, la depresión y otras enfermedades mentales son frecuentes en los cuidadores. La Family Caregiving Alliance informa que entre un 40 y un 70 % de los cuidadores experimentan síntomas de depresión clínicamente significativos*.

 

Si experimenta algún signo de angustia por ser cuidador, como ira, aislamiento social o depresión, hable con alguien de confianza o con un profesional de salud mental. Según el plan, los miembros de Aetna® Medicare pueden tener acceso al programa Resources For Living, que ofrece ayuda para encontrar grupos de apoyo locales.

 

Encuentre tiempo para relajarse y disfrutar de actividades que no estén relacionadas con su tarea como cuidador

 

A veces, ocuparse del cuidado de alguien puede aislarlo de los demás. Recuerde que está bien tomarse un tiempo para hacer cosas que le gustan. También puede buscar diferentes actividades para desarrollar con la persona que está cuidando, más allá de las tareas propias como cuidador. Esos pequeños momentos pueden mejorar el estado de ánimo de ambos, además de unirlos.

 

Aunque puede ser difícil, trate de relajarse. Reducir el estrés y la ansiedad le da más energía y capacidad mental para manejar las tareas de un cuidador.

 

¿Necesita estar cerca de su hogar? Salga a caminar por el vecindario o lea un libro por placer. Se ha demostrado que incluso pequeñas acciones, como mascar chicle o beber té, reducen el estrés y mejoran la concentración.

 

Realice actividad física regularmente

 

La exigencia física que supone cuidar de otro adulto también puede pasarle factura. Aproximadamente uno de cada cinco cuidadores afirma que su salud física es regular o mala*.

 

Los cuidadores corren un mayor riesgo de padecer dolencias físicas*, desde ácido de reflujo y dolores de cabeza hasta enfermedades crónicas más graves como enfermedades cardíacas, diabetes y artritis.

 

El ejercicio puede ayudar. Comience de a poco: camine con un amigo o inscríbase en una clase en el gimnasio de su vecindario. Si no puede irse de su hogar, haga algunos ejercicios suaves de estiramiento o suba y baje las escaleras trotando (probablemente ya lo esté haciendo de todos modos, así que solo agregue algunas veces más).

 

Ser una persona activa no solo mejorará su salud, sino también su estado de ánimo. En varios estudios, se demostró que las personas que hacen ejercicio por lo menos dos o tres veces por semana son significativamente menos propensas a padecer depresión, ira y estrés que aquellas que se ejercitan con menos frecuencia o que no lo hacen nunca.
 

Tenga hábitos de alimentación saludables

Es fácil olvidarse de comer sano si siempre está ocupado. Pero, sin una buena nutrición, se sentirá cansado o hiperactivo. Seguir una dieta de alimentos nutritivos a intervalos regulares le permitirá brindar el mejor cuidado posible a su ser querido. De hecho, según varios estudios, llevar una dieta saludable puede aliviar los síntomas de depresión y ansiedad. Si tiene poco tiempo, prepare porciones individuales de alimentos nutritivos, como almendras o queso y galletas saladas. Organice de una vez la comida para varios días y deje fruta fresca sobre la mesa para que sea más fácil servirse y continuar con la rutina.

Descanse el tiempo suficiente

 

No puede cuidar bien a otra persona si está cansado. Encuentre una rutina de sueño que le sirva para poder recargar energías para el día siguiente. Según los expertos, los adultos deben dormir al menos siete horas por noche. A continuación, incluimos algunos consejos que puede seguir para descansar bien. Evite las comidas pesadas antes de acostarse. Tome un baño caliente o lea un libro. Atenúe las luces y limite el uso de dispositivos electrónicos tarde por la noche, ya que las luces artificiales pueden confundir su reloj biológico. 

 

Self-care is an essential part of ensuring you’ll be there for those who need you most. When I returned from Paris, I was well-rested, upbeat and ready to resume my duties as a caregiver. My dad felt better, too. He knew things were difficult for both of us, and seeing me smile made him happy.

 

¿Necesita ayuda?

Llámenos al 1-833-329-0412

${tty} para hablar sobre cualquier pregunta que tenga relacionada con Medicare.

Descargo de responsabilidad

Resources For Living es el nombre comercial que se utiliza en los productos y servicios ofrecidos mediante las compañías subsidiarias del grupo Aetna.

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