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Cómo manejar las alergias estacionales y disfrutar nuevamente del aire libre

Christina Joseph Por Christina Joseph

Melisa Woods, de 46 años, sufre de rinitis alérgica desde que era niña, por lo que es una profesional a la hora de atravesar la temporada de alergia. Esta abogada de Brooklyn mantiene su hogar tan libre de alérgenos como es posible pasando la aspiradora y limpiando con frecuencia. Controla el recuento de polen todos los días. Y almacena en su gabinete de medicamentos una amplia variedad de remedios. Aun así, sus síntomas amenazan con alejarla de lo que ama hacer: andar en bicicleta. “Si el recuento de polen es demasiado alto, tomo una clase de bicicleta fija, porque estar afuera no vale el riesgo de sufrir un ataque de alergia”, comenta.

Las alergias se encuentran entre las afecciones crónicas más comunes: un 8 % de los adultos estadounidenses padecen fiebre del heno, formalmente conocida como rinitis alérgica estacional. Las alergias son más comunes durante la primavera y el otoño, pero los meses pico varían según donde viva. Si bien se sospecha que, por lo general, la causan los alérgenos de exteriores, como el polen, un sistema inmunológico hiperactivo podría estar más sensible temporalmente a la caspa de las mascotas de interior y también a los ácaros del polvo.

Para algunas personas, las alergias son más que una molestia menor. Pueden deteriorar la concentración, la coordinación mano-ojo y los ciclos de sueño, romper su rutina y hacer que se sienta triste. Pero con el tratamiento correcto y con estrategias relacionadas con el estilo de vida, respirar puede ser más fácil.

Conozca sus disparadores (nuevamente)

Una alergia es simplemente una sensibilidad anormal o una reacción exagerada del sistema inmunológico a una sustancia, o alérgeno, de su ambiente. Nuestra tolerancia a los alérgenos varía con el tiempo, según el Dr. Neil Kao, un alergista del Centro de Enfermedades Alérgicas y Asma (Allergic Disease and Asthma Center) en Greenville, Carolina del Sur. Por eso, es importante volver a evaluar los disparadores cada algunos años. A continuación, le explicamos cómo hacerlo:

  1. Lleve un registro de sus síntomas. Cuando las alergias aparecen, tome nota del momento del día, de la ubicación y de sus actividades, como cortar el césped o hacer tareas del hogar.
  2. Preste mucha atención al pronóstico del tiempo. Las tormentas o los vientos cálidos pueden elevar los niveles de polen, mientras que el moho crece rápidamente en condiciones de calor húmedo.
  3. Revise el recuento de polen. Intente determinar qué variedades (árbol, césped, ambrosía) le causan mayor malestar y qué niveles disparan su reacción. 

Consulte el sitio web de la Agencia Nacional de Alergias (National Allergy Bureau) o la aplicación The Weather Channel para ver informes locales sobre polen y moho.

Un poco de investigación puede ayudar a deducir sus alérgenos por su cuenta. O puede compartir sus observaciones con su médico de atención primaria o alergista.

Si sus síntomas incluyen dificultad para respirar, tos persistente, sinusitis crónica o fiebre, o si los tratamientos anteriores dejaron de funcionar, visite a su médico para descartar asma u otras afecciones que pueden imitar a las alergias.

Trucos sobre estilos de vida para un alivio eficaz de la alergia

Las alergias pueden quitarle energía de la misma manera que lo hacen un resfrío o la influenza. “Está bien tomarse un día por enfermedad si se siente muy mal”, dice Lynn Borteck, trabajadora social de Resources for Living de Aetna que aconseja a los pacientes con enfermedades crónicas. “Permítase descansar”.

Cuando se sienta listo para volver al ruedo, las siguientes estrategias pueden ayudarlo:

  • Cámbiese la ropa y los zapatos al llegar a casa, y tome una ducha rápida antes de ir a la cama. El polen se acumula en la ropa y el cabello.
  • Limpie alféizares y superficies. Limpie los pisos con un trapeador o pase la aspiradora, y no ponga muchas alfombras en casa.
  • Use una máscara de filtro durante las tareas del hogar o de jardinería, para evitar la inhalación de alérgenos.
  • Haga funcionar el aire acondicionado en el modo ventilación, para atrapar los alérgenos en el filtro. Recuerde enjuagar el filtro cada semana o cada dos semanas.
  • Mantenga un kit para la alergia en el cajón de su escritorio y en la cartera. Incluya medicamentos, pañuelos descartables, gotas para los ojos y loción para la piel agrietada.
  • Si usa lentes de contacto, use anteojos cuando tenga picor en los ojos o cuando se le pongan llorosos.

Considere un enfoque complementario

Quienes sufren de alergia desde hace mucho tiempo intentan de todo. Los estudios sugieren que enjuagarse los senos nasales para diluir la mucosidad y expulsar los alérgenos puede ser un complemento eficaz para el tratamiento estándar. Un “Neti pot” es un dispositivo centenario similar a una tetera diseñado para facilitar esta tarea. Los aerosoles nasales de venta libre, con o sin medicamentos, también pueden ser eficaces.

Algunas personas creen que lo mejor es variar la dieta del protocolo autoinmune, diseñado para personas con enfermedades como lupus, artritis reumatoide y celiaquía. Sherri Alan, de 45 años, madre de dos hijos, de Coral Springs, Florida, llena su plato con frutas frescas, vegetales y alimentos mínimamente procesados para reducir la inflamación. Suele usar cúrcuma, un condimento con propiedades antiinflamatorias; la espolvorea sobre ensaladas y palomitas de maíz, o la mezcla en el té y en los batidos.

Ajustes fáciles de la medicación

La mayoría de las personas con alergias están familiarizadas con las opciones de venta libre. Pero los cambios simples pueden hacer una gran diferencia. Por ejemplo, el Dr. Kao dice que “es mejor comenzar a tomar medicamentos ante el primer signo, o antes, en lugar de esperar a que los síntomas sean intensos y más difíciles de controlar”.

  • Antihistamínicos (Benadryl, Zyrtec, Allegra, Claritin y genéricos). Eficaces para reducir la secreción nasal, los estornudos y el picor de ojos. Las fórmulas anteriores, como el Benadryl, pueden ser de acción rápida y hacerlo sentir sueño. Consejos: Para el picor de ojos, pruebe primero con gotas oculares antihistamínicas. Para los síntomas nasales, algunas personas consideran que los antihistamínicos recetados en aerosoles nasales son más eficaces que las píldoras.
  • Descongestivos (Sudafed, Afrin y genéricos). Alivian la congestión y la presión que esta ejerce en la nariz y los senos nasales. Consulte con su médico si está embarazada o si toma bloqueadores beta recetados (los descongestivos los anulan).
  • Esteroides en aerosoles nasales (Flonase, Nasonex y Nasacort). En el caso de los síntomas intensos, los esteroides en aerosoles nasales reducen la congestión, el dolor de cabeza, los estornudos y el picor de ojos. Sin embargo, tardan hasta 12 horas en surtir efecto y es posible que no note los resultados hasta que haya pasado una semana. 

Es probable que necesite varios intentos hasta llegar a la medicación y la dosis adecuadas. Los adultos mayores tienen más probabilidades de experimentar efectos secundarios e interacciones con sus otros medicamentos, por lo que deben mantenerse en contacto con su médico.

¿Es el momento de vacunarse contra la alergia?

Si debe reportarse enfermo en el trabajo varias veces durante la temporada de alergias o no puede disfrutar del aire libre, podría ser el momento de considerar la inmunoterapia; es decir, las vacunas contra la alergia. Las vacunas suelen administrarse una vez a la semana durante 6 a 10 meses, y luego, cada tres a cinco años. “Cuando es eficaz, en aproximadamente el 90 % de los casos, se eleva la tolerancia inmunológica de la persona de manera significativa, casi a lo normal”, comenta el Dr. Kao. “Queremos que los síntomas se minimicen todo lo posible. Pero no se trata de una promesa de cura”.

Melissa comenzó con inmunoterapia hace 10 años. “Mis reacciones alérgicas disminuyeron sustancialmente”, comenta. “Pero no tanto como para poder cambiar mi rutina”. (Su plan de seguro de salud puede cubrir las vacunas contra la alergia; Aetna cubre la inmunoterapia para miembros con alergias estacionales).

Melissa se propuso superar los síntomas de la alergia este año. “No voy a dejar que las alergias me impidan disfrutar del aire libre”, dice. “Soy algo obstinada”.

Sobre la autora

Christina Joseph Robinson es una editora y escritora veterana de Nueva Jersey a quien todavía le encanta leer el periódico a la antigua. Tiene dos hijas a las que intenta inculcarles la importancia de comer frutas y verduras y, de este modo, lograr un equilibrio con todas las golosinas que les compra la abuela. El objetivo de salud de Christina es reanudar su rutina de ejercicios después de haberla abandonado por lesiones.