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Diferencias entre una HSA y una FSA

"A" icon to represent Aetna Por Aetna

Si miró el video de arriba, aprendió los conceptos básicos de la cuenta de gastos flexible (FSA) y de la cuenta de ahorros de salud (HSA) con ventajas impositivas. A continuación, las historias de Maxine, Phil y Sally le muestran cómo diferentes circunstancias de vida y objetivos financieros influyen en la elección de una cuenta de atención de salud.

FSA: una madre arma un presupuesto para la atención de salud de su familia

Maxine, de 34 años, es una madre trabajadora que vive en Jacksonville, Florida. Como sus dos hijos no están en casa por las mañanas, Maxine tiene tiempo para salir a correr antes de comenzar su día laboral. El ejercicio regular la hace sentirse fuerte y despejada, pero, por un dolor persistente en la cadera, necesita atención profesional. Existen otras preocupaciones de salud en la familia de Maxine. Con frecuencia, su hijo pequeño contrae virus en la guardería y eso le provoca fiebre e infecciones de oído. El esposo de Maxine, George, tiene alergias intensas y requiere vacunas con regularidad para aliviar los síntomas.

Debido a que la familia va al médico muchas veces, Maxine eligió un plan de salud con deducible bajo. Eso quiere decir que ella cumple con los requisitos para una cuenta de gastos flexible, también llamada “FSA”, ya que solo quienes tienen planes de salud con deducible alto (HDHP) reúnen los requisitos para tener una cuenta de ahorros de salud (HSA). Como miembro con una FSA, Maxine puede obtener el reembolso de los gastos médicos según lo que planifique contribuir a su cuenta para el año, en lugar de por lo que ya se dedujo de su salario. Maxine se compromete a contribuir $2600, o $100 por sueldo. Como su cuenta recibe dinero antes de impuestos, ahorrará unos 30 centavos por dólar en todas las facturas de salud que cumplan con los requisitos. Son unos $780 solo este año.

Maxine usará la FSA para cubrir los costos relacionados con el tratamiento de la cadera, las alergias de George y las visitas al pediatra de los niños. Hacia fin del año, si aún tiene fondos restantes en la FSA, con ese dinero puede abastecerse de suministros que sabe que la familia usará, como apósitos o almohadillas térmicas. Trabajar y, al mismo tiempo, tratar de mantener un buen estado físico no es fácil, pero Maxine está contenta de que su FSA la ayuda a ahorrar bastante dinero.

HSA: un hombre joven planifica para el futuro

Phil, de 25 años, es un joven soltero que vive en Raleigh, Carolina del Norte. Le encanta su trabajo como programador para un emprendimiento de videojuegos, pero su pasión real es organizar cenas para sus amigos. Sus platos caseros están repletos de vegetales frescos, y eso ayuda a Phil a mantenerse saludable. De hecho, solo va al médico para recibir atención preventiva, por ejemplo, para que le realicen los chequeos anuales o para que le administren la vacuna contra la influenza. Phil elige un plan de salud con deducible alto, de bajo costo, porque asume que tendrá muy pocos gastos de salud el próximo año. Eso quiere decir que cumple con los requisitos para una HSA o una FSA.

Él elige una HSA porque el dinero que ahorra se puede transferir de un año a otro. Se inscribe para contribuir $1,000 por todo el año o $39 por sueldo. A medida que Phil envejece, o si forma una familia, verá que el dinero acumulado en su HSA es muy útil. Y tiene un beneficio adicional: los planes de HSA suelen dar la opción de invertir los fondos, lo que genera ganancias libres de impuestos. Con la vista puesta en el futuro, Phil sabe que una HSA es la elección correcta.

Obtenga más información sobre las HSA y los gastos de salud que cumplen con los requisitos.

FSA y HSA: una mujer inteligente maximiza sus ahorros

Sally, de 49 años, es soltera y tiene una exitosa empresa de ingeniería en Filadelfia. Usa anteojos con mucho aumento y, recientemente, se enteró de que necesita atención dental. Fuera de eso, su salud es excelente y rara vez va al médico.

Sally anticipa que no va a alcanzar el deducible del plan de salud el año próximo, aunque está segura de que usará los servicios dentales y de la vista. Con esto en mente, Sally se inscribe en un plan de la visión, en un plan dental y, además, en un plan de salud con deducible alto. Con el plan de salud con deducible alto, cumple con los requisitos para una HSA, pero también puede aprovechar algo más: un tipo de FSA conocida como “FSA con fines limitados (LPFSA)”. Estas cuentas funcionan como una FSA común, pero los fondos solo se pueden usar para gastos en servicios dentales y de la visión. Sally piensa contribuir dinero antes de impuestos a una LPFSA y también a una HSA, para maximizar sus ahorros. El dinero de la HSA se acumulará con el tiempo y estará disponible para usar en gastos médicos de otros años, incluso cuando ella se jubile.

Obtenga más información sobre por qué consultar a un oftalmólogo puede ser beneficioso para su salud general.

HRA: un empleado nuevo recibe una bonificación inesperada

Hace unos meses, Mateo, de 55 años, comenzó a trabajar para una cadena de restaurantes de Houston, Texas. Mateo tiene problemas de espalda, por lo que visita al quiropráctico regularmente. Al revisar sus beneficios en salud, se dio con una grata sorpresa: Su paquete incluye un acuerdo de reembolso de salud (HRA) con $3,000.

Similar a otras cuentas de ahorros de salud, los fondos del HRA se pueden usar para los gastos de desembolso por servicios médicos que cumplan con los requisitos. Mateo estima que sus fondos cubrirán los costos anuales de los servicios de quiropráctica y le quedará algo de dinero para cubrir parte del deducible. Está agradecido por este beneficio que no esperaba y piensa contribuir a sus ahorros para la jubilación el dinero que ahorre en gastos de desembolso por servicios médicos.

A diferencia de las FSA y las HSA, solamente su empleador puede contribuir dinero a una cuenta con HRA. Los fondos de Mateo están disponibles de inmediato y su compañía permite que el dinero que no gaste se transfiera de año a año. Sin embargo, si deja su trabajo o si cambia de plan de salud, no puede llevarse los fondos del HRA. Todo saldo en la cuenta se devuelve al empleador. Eso a Mateo no le preocupa porque espera permanecer mucho tiempo en esta empresa.

Información clave sobre las HSA y FSA

  • Ambas cuentas ofrecen beneficios impositivos y tienen límites de contribución anual.  
  • Debe tener un plan de salud con deducible alto (HDHP) para cumplir con los requisitos para una HSA.
  • Los fondos de su HSA se transfieren año a año.
  • Con algunas HSA, se ofrecen opciones de inversión.
  • Los titulares de las HSA no pueden gastar más que los fondos que se les han deducido del salario. Sin embargo, pueden solicitar un reembolso más adelante durante el año.
  • No se puede contribuir a una HSA y a una FSA tradicional en el mismo año. Pero los titulares de las HSA pueden contribuir a una LPFSA para gastos en servicios dentales y de la visión, y a una FSA para atención de dependientes, para cubrir los costos de cuidado infantil.
  • En las FSA, si no usa el dinero, lo pierde. Eso quiere decir que al final del año del plan, pierde los fondos que no haya gastado, a menos que el plan tenga un período de gracia o permita transferirlos al año siguiente.
  • Puede usar su FSA a principios del año para cubrir gastos de atención de salud que cumplan con los requisitos, siempre que tenga pensado contribuir lo necesario para cubrir estos gastos antes de que termine el año.
  • Puede contribuir fondos a una HSA y a una FSA, pero solo su empleador puede contribuir a un HRA.
  • Con los HRA, los empleadores pueden limitar los gastos de salud que cumplirán con los requisitos y el monto que se puede transferir año a año.

Es importante investigar un poco para determinar qué cuenta se adapta mejor a usted y a su familia. Para obtener más información, comuníquese con su patrocinador del plan de FSA y HSA o vaya a PayFlex, una subsidiaria de Aetna que administra las cuentas de ahorros de salud.