Ir al contenido principal

Cinco formas divertidas para hacer que sus hijos se cepillen los dientes

Christina Joseph Por Christina Joseph

Barrer los “bichos del azúcar”. Jugar a “vencer al reloj”. Hacer caras graciosas. Estas son solo algunas de las maneras simples pero efectivas que encontramos con mi esposo para que a nuestras dos hijas les entusiasme el cuidado de los dientes. Nuestro arduo trabajo tiene sus frutos: ahora, las niñas están felices de cepillarse dos veces al día y muestran sus dientes blanco perla al dentista.

Para muchos padres, enseñarles a los hijos cómo hacer una buena higiene dental es una batalla de dos veces al día. Pero los expertos indican que el esfuerzo de esas batallas vale la pena. Si bien es algo fácilmente prevenible, las caries dentales siguen siendo la enfermedad crónica más común entre niños de entre 6 y 19 años, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades. La higiene oral deficiente se asoció con muchas cosas, desde retrasos en el habla hasta dolor dental y desde infecciones hasta diabetes.

“Sabemos que la salud oral está estrechamente vinculada con la salud en general”, explica Mary Lee Conicella, DMD, jefa dental de Aetna. “Asegurarnos de que los niños reciban la educación y el cuidado dental adecuado de manera temprana los ayudará a ser saludables durante toda su vida”.

Las siguientes son cinco maneras de hacer que el uso del cepillo y del hilo dental sean una parte divertida y regular de la rutina diaria de su hijo.

Comience con el hábito de la higiene oral de manera temprana.

Nunca es demasiado pronto para hacer que el uso del cepillo y el hilo dental sean parte de sus rutinas matutinas y nocturnas. De hecho, los dentistas recomiendan comenzar con el cuidado dental incluso antes de que aparezcan los primeros dientes del niño. Durante sus primeros meses, lávele las encías a la noche con un paño suave y húmedo. Cambie a un cepillo cuando lleguen los dientes (por lo general, alrededor de los 6 meses de vida) y al hilo dental cuando los dientes comiencen a tocarse (por lo general, alrededor de los 2 o 3 años). Programe una visita al dentista en su primer cumpleaños, independientemente de cuántos dientes tenga. (Ejercicios simples de conciencia que pueden ayudar a aliviar los nervios previos a la cita). Revise con su proveedor dental los beneficios respecto de los chequeos semestrales.

Sea un buen ejemplo.

Cuando se trata de enseñar una buena higiene dental, ponga en práctica lo que predica. “Un niño imita lo que hacen sus padres”, explica Allena Willis Kennerly, DMD, propietaria de Smashing Smiles Orthodontics en Washington, D.C. “Entonces, si su hijo lo ve regularmente usando el hilo dental, es más probable que también lo use”. Para agregar diversión, imite ser un espejo la próxima vez que usted y su hijo se cepillen juntos y aliéntelo a copiar cada movimiento.

Convierta el cepillado de dientes en un juego.

Ya sea que tenga 6 o 66 años, los dentistas recomiendan cepillar los dientes dos veces al día, durante dos minutos por vez. Esto se debe a que los estudios muestran que mientras más tiempo se cepilla, más placa se retira, dice Conicella. Pruebe uno de estos juegos creativos para ayudarlos a cumplir con la marca de dos minutos:

  • Cepíllense durante un corte comercial. Durante cada comercial de 30 segundos, haga que su hijo se cepille un cuadrante de la boca. Para cuando terminen, comenta Kennerly, el programa regresó. Simplemente recuerde apagar el televisor al menos media hora antes de la hora de dormir para garantizar un buen descanso nocturno.
  • Active un temporizador. Dé vueltas un reloj de arena lleno de arena de colores y desafíelos a mantener el cepillado hasta que toda la arena haya llegado abajo. O cómprele a su hijo un cepillo de dientes que emita luces y reproduzca música durante dos minutos.
  • Reproduzca su canción favorita. La aplicación gratuita Brush DJ reproduce canciones en su biblioteca durante dos minutos y, además, le permite configurar recordatorios para cepillarse dos veces al día, usar el hilo dental, usar un enjuague bucal y visitar al dentista.
  • Ofrezca incentivos. ¿A qué niño no le gusta quedarse despierto unos minutos más tarde de la hora de dormir o estar a cargo de elegir la próxima película para una noche familiar? Considere ofrecer una recompensa simple o crear un cuadro de recompensas para alentar al pequeño a cepillarse esos perlados dientes durante dos minutos. No olvide felicitarlos después, por su técnica asombrosa o sus dientes súper brillantes.

Cuente una historia.

Solía ser una lucha para Callie Rae McCarthy hacer que sus hijos de 2 y 4 años se cepillaran los dientes. Pero cuando esta madre de Bloomfield, Nueva Jersey, dijo que había animales escondidos en sus dientes, los niños quedaron boquiabiertos. Ahora, los niños eligen qué animal perseguir cada noche; este se mueve por todos los dientes y la lengua mientras Callie Rae o su esposo lo persiguen con un cepillo de dientes. Al final, le entrega un cepillo a cada niño y les dice que terminen ellos la cacería. “Se ríen; ¿no es eso lo que queremos?”, dice.

De hecho, los expertos dicen que usar algo que se pueda relatar, como una historia, es una manera genial de que participen quienes se rehúsan a cepillarse. También puede intentar leer un libro adecuado para la edad sobre el cuidado de los dientes y dejar que el niño practique cepillando los dientes a sus muñecos de peluche.

Elija las herramientas adecuadas.

Usar el cepillo y el hilo dental puede ser difícil para las manos pequeñas. Elija herramientas adecuadas para la edad, como cepillos para niños pequeños, hilos dentales sin bordes filosos y cepillos eléctricos, que los expertos dicen que imitan los pequeños círculos para lograr un cepillado preciso. “A los niños pequeños les falta destreza manual”, explica Kennerly. “Un cepillo eléctrico les da la fuerza para eliminar la placa”. Consejo: si su hijo duda sobre probar uno, déjelo sentir el movimiento de las cerdas que giran primero en la palma de su mano antes de comenzar. Además, deje que su hijo elija su cepillo favorito y su pasta dental favorita.

Crear una rutina divertida y participativa en casa garantizará que su hijo desarrolle un hábito de cuidado dental para toda la vida. “[Usar el cepillo y el hilo dental] debería ser divertido, simple y sin dolor”, dice Tyra Manso, DDS, madre y propietaria de Montclair Pediatric Dental Care en Nueva Jersey. “Si comienzan a usar el hilo dental y el cepillo a temprana edad, los niños se sentirán sucios si no los usan”.

Sobre la autora

Christina Joseph Robinson es una editora y escritora veterana de Nueva Jersey a quien todavía le encanta leer el periódico a la antigua. Tiene dos hijas a las que intenta inculcarles la importancia de comer frutas y verduras y, de este modo, lograr un equilibrio con todas las golosinas que les compra la abuela. El objetivo de salud de Christina es reanudar su rutina de ejercicios después de haberla abandonado por lesiones.