Ir al contenido principal

Cinco cosas que nadie me dijo sobre la vida con un recién nacido

Alice Gomstyn Por Alice Gomstyn

Cuando estaba embarazada de mi primer hijo, todos me aseguraban lo mucho que amaría a mi bebé y la felicidad que sentiría con cada mueca o sonrisa. Sin duda, todo eso es verdad. Sin embargo, con el tiempo descubrí que cuidar a un bebé recién nacido también puede ser algo abrumador. A continuación, como alguien que ya ha estado en esa situación, incluyo algunos desafíos a los que se enfrentan muchas madres primerizas y consejos sobre cómo afrontarlos.

1. Sus amorosos brazos se cansarán.

El lugar favorito del bebé son los brazos de la mamá; sin embargo, incluso un bebé de menos de 10 libras le va a pesar mucho después de un rato. Un moisés o una silla para bebés puede resultarle útil. ¿Y qué sucede si el bebé debe estar todo el tiempo cerca de usted? Intente cargarlo. Usar un portabebés o un fular le brinda al bebé la comodidad de estar junto a usted, y así tendrá las manos libres para abrir una puerta, llevar bolsas o tomar un tentempié.

2. Disponer de un solo lugar para cambiarle los pañales podría no ser suficiente.

Es posible que en la habitación del bebé haya un cambiador, pero piense en qué otro lugar podría cambiarlo. Si vive en una casa de dos pisos, subir y bajar las escaleras solo para cambiarle los pañales al bebé le resultará agotador, especialmente si aún se está recuperando del parto. Considere tener canastos con una toalla o cambiadores desechables, toallitas húmedas y crema antipañalitis en varios lugares de la casa como estaciones provisionales para cambiar pañales.

Obtenga más información sobre trucos de supervivencia para madres que cuidan a un recién nacido y otros niños.

3. Recibirá invitados de forma masiva.

Los padres primerizos pueden recibir una gran cantidad de visitas de familiares y amigos con buenas intenciones. Pero recibir a estas personas en el hogar podría requerirle más energía de la que tiene para dar. Si no se siente cómoda con recibir visitas inmediatamente después del nacimiento del bebé, explíqueles amablemente que este no es un buen momento, pero que le entusiasmará verlos dentro de uno o dos meses. Si no puede evitar una visita, no se complique demasiado: pida una pizza, use platos descartables y no se estrese si la casa es un desastre.

4. Amamantar a un recién nacido no siempre es algo sencillo.

En los medios de comunicación, es probable que haya visto imágenes de madres sonriendo felizmente mientras amamantan a sus satisfechos bebés recién nacidos. En la realidad, las madres primerizas pueden enfrentarse a una variedad de desafíos relacionados con la lactancia, desde no producir una cantidad suficiente de leche hasta que el bebé no se prenda correctamente. ¿Quiere escuchar algo positivo al respecto? Hay especialistas en lactancia que pueden brindarle orientación y ayudarla con sus problemas para amamantar. Consulte a su obstetra o pediatra para que le dé una recomendación, y compruebe si su plan de salud ofrece descuentos o reembolsos respecto de cualquier servicio de orientación o asistencia que podría necesitar. Si es miembro de Aetna, obtenga más información sobre la cobertura de consultas de lactancia y sacaleches.

Lea sobre en qué lugar puede encontrar respuestas rápidas a todos los tipos de preguntas sobre salud familiar.

5. Es posible que sienta que es un desastre y que no sabe nada.

En un mundo obsesionado con las celebridades, los padres tienen acceso a una gran cantidad de imágenes de guarderías lujosas y de madres y bebés vestidos con atuendos combinados (e inmaculados). Tome coraje: los padres reales no son perfectos. “Cuando tuve mis propios hijos, había trabajado como enfermera obstétrica por varios años. Sin embargo, recuerdo haberme sentido muy impotente y tonta”, dice Ruth Sill, enfermera registrada de Aetna. “Intente reírse de usted misma y recuerde hablar con amigos que tengan hijos tres meses más grandes que el suyo, ya que le asegurarán que aprenderá mucho a medida que pase el tiempo”.

Descubra maneras simples de reducir el nivel de estrés en 10 minutos o menos.

¿Qué debe hacer si le preocupa hacer mal las cosas importantes? A pesar de que hay una gran cantidad de información disponible para padres primerizos, es importante encontrar fuentes confiables. El servicio gratuito Text4Baby le envía tres mensajes de texto por semana con consejos útiles sobre nutrición, prevención del síndrome de muerte súbita del lactante y más.

Consulte su plan de seguro de salud para obtener información acerca de programas y materiales educativos adicionales sobre el embarazo y la maternidad primeriza, como el Programa de Maternidad Beginning Right® de Aetna.

Sobre la autora

Alice Gomstyn es bloguera sobre crianza y periodista comercial veterana. Se confiesa adicta al azúcar, pero planea reducir el consumo de dulces y comenzar a comer vegetales como nunca lo ha hecho. ¡Vamos por el brócoli!

Para miembros de Aetna

En nuestro Centro de Asistencia para la Maternidad obtendrá ayuda. Inicie sesión en el portal para miembros en Aetna.com/maternity.